30 de abril de 2017

25 de abril de 2017

Decisiones

De las malas películas
he sacado siempre
mis decisiones más trascendentales.

Será por eso que fracaso
tan a menudo...
y con tanta rigurosidad.

18 de abril de 2017

In memoriam

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

Que “el quiebre” sea la muerte
convalida el fracaso de una sociedad
que inhala y exhala violencia hasta por los poros.
Una sociedad con pulmones repletos de ferocidad,
una sociedad corroída desde las más altas esferas
por el miedo y la miseria que nos imponen los todopoderosos de siempre.

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

No.
No es "normal"
acabar con la vida de alguien.

Qué me puede importar si se llamaba
Paola, Micaela, Pablo o Emanuel.
Qué me puede importar si fue violada, estrangulada,
si pasó en una cancha,
en un baile
o acabó en una alcantarilla.

Qué me puede importar
si se trató de un femicidio,
de un “ajuste de cuentas”,
de un “caso de drogas”
o de una avalancha en un recital.

Qué me puede importar,
si la discusión se sigue centrando donde no va:
en los ámbitos donde se sucedieron los hechos,
¡como si de simples compartimentos estancos se tratase!

Qué me puede importar,
si en el fondo de lo que se trata es de comprender
-de una vez por todas y para siempre-
el sentido transversal de esta escalada de violencias
que nos recorre de una punta a la otra,
que se incrusta en los tejidos de una sociedad
que de tan descompuesta,
se ha vuelto incapaz de reconocer en el otro
a un ser humano que se mueve, que respira, que tiene una vida.
Una vida. Ni mejor ni peor: simplemente una vida.
Igual que la tuya o que la mía.
Un corazón que late,
unos problemas cotidianos,
padres, tíos, tal vez hijos o hermanos,
con suerte algún trabajo.

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

No me cabe en el alma tanta tristeza.

29 de marzo de 2017

Instrucciones para acabar con un enojo de raíz

Ponerse el atuendo adecuado:
botas de goma, guantes de jardinería
sombrero de ala ancha en caso de sol
y un enterito a prueba de espinas.

Apoyar en suelo firme ambos pies
uno a cada lado del enojo
e inclinarse hasta atenazarlo fuertemente
con las dos manos desde la base.

Tirar con energía hacia arriba
haciendo fuerza con todo el cuerpo,
efectuando movimientos circulares
para aflojar de a poco los cimientos.

Importante: si el enojo se resiste,
aferrarse a él con más vehemencia
mientras repetimos como un mantra
que nada podría ser más grave
que dejar crecer raíces tan sombrías y dañinas.

31 de enero de 2017

Como casi todos
los rincones,
los recortes
de mi vida contigo
también se quedaron
en blanco.
A no ser por
algunos fulgores:
tristes ecos vencidos
asomando entre los escombros
de uno que otro latido.

26 de enero de 2017

Todos deberíamos
poder volar alguna vez.

Todos deberíamos saber
qué sienten los pájaros.

Todos deberíamos tener
-al menos una vez-,
su perspectiva.

8 de enero de 2017

5 de enero de 2017

Hablame

Hablame
de las cosas que suceden en segundo plano.

De las que pasan subcutáneamente,
de las que no se dicen, de las que se esconden.

Hablame
de las cosas que pujan por salirse de la piel.

De las que hieren, de las que queman.
De las que sucumben, de las que subyacen.

De las que se quedan atascadas
en el medio de la garganta, como un nudo infame y senil.

Hablame, hablame, hablame.

Hablame
hasta que se nos sequen las palabras, hasta que se nos marchite la piel.

18 de diciembre de 2016

Felicidad

Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad es un olor a lluvia
que se cuela por la ventana
en una tarde gris de enero.

Que la he visto en los pies
de tres pequeños renegridos
pisoteando con fervor una hilera
de globos anaranjados y amarillos.

Que la he oído reír a carcajadas
detrás de un ocaso
mientras vos y yo esquivábamos los charcos.

Diré que me visita
cuando la noche trepa 
como una enredadera por las paredes 
de esta cárcel.

Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad me toca
con sus manos tibias
aunque siempre se esté yendo
apenas asomada la mañana.  

Mi foto
Córdoba, Córdoba, Argentina
Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975, pero vive en Córdoba desde hace más de 20 años. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió todos los relatos ganadores. En diciembre de ese mismo año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre del mismo año Marcel Maidana Ediciones editó su eBook de poesía: “Fantasmas de otros”. Ese año, también formó parte del jurado del primer certamen #CuentosTuitCba. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.