16 de junio de 2017

Se me sale tu nombre
por todo el cuerpo.
Se me sale tu nombre
y no puedo evitarlo.
No importa
lo que quiera decir
es tu nombre
el que me sale.
Por los poros,
por los ojos,
de los labios.
Es tu nombre
el que aparece
en el aire,
por la calle,
entre el tránsito.
Colgando
en los andamios,
dibujando pasos
en las peatonales,
detenido
en las esquinas
esperando la luz verde
del semáforo.
Es tu nombre
el que me ronda
en los lugares
más impensados
y se ríe por lo bajo
mientras bebo de a sorbitos
el café de la mañana.
Es tu nombre el que me sale.
Se me sale tu nombre
y no lo callo
porque tu nombre
es la excusa perfecta
para así, poder nombrarte.

9 de junio de 2017

En retirada

Todo empezó el día
que dejaste de adivinarme.

Cuando tus manos
-antes decididas-
se tambalearon
sobre mi cuerpo mojado.

Cuando tus ojos
-primitivamente inquisidores-
arrastraron su mirada hacia la nada.

Debí haberlo intuido,
era mía la obligación
de haber visto las señales.

Que dejaras de buscarme
había sido la declaración evidente
de tu amor en retirada.

30 de abril de 2017

Alicia

Caí por el agujero
de la madriguera.

No sé qué habrá
allá abajo.

Aún sigo
cayendo.

25 de abril de 2017

Decisiones

De las malas películas
he sacado siempre
mis decisiones más trascendentales.

Será por eso que fracaso
tan a menudo...
y con tanta rigurosidad.

18 de abril de 2017

In memoriam

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

Que “el quiebre” sea la muerte
convalida el fracaso de una sociedad
que inhala y exhala violencia hasta por los poros.
Una sociedad con pulmones repletos de ferocidad,
una sociedad corroída desde las más altas esferas
por el miedo y la miseria que nos imponen los todopoderosos de siempre.

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

No.
No es "normal"
acabar con la vida de alguien.

Qué me puede importar si se llamaba
Paola, Micaela, Pablo o Emanuel.
Qué me puede importar si fue violada, estrangulada,
si pasó en una cancha,
en un baile
o acabó en una alcantarilla.

Qué me puede importar
si se trató de un femicidio,
de un “ajuste de cuentas”,
de un “caso de drogas”
o de una avalancha en un recital.

Qué me puede importar,
si la discusión se sigue centrando donde no va:
en los ámbitos donde se sucedieron los hechos,
¡como si de simples compartimentos estancos se tratase!

Qué me puede importar,
si en el fondo de lo que se trata es de comprender
-de una vez por todas y para siempre-
el sentido transversal de esta escalada de violencias
que nos recorre de una punta a la otra,
que se incrusta en los tejidos de una sociedad
que de tan descompuesta,
se ha vuelto incapaz de reconocer en el otro
a un ser humano que se mueve, que respira, que tiene una vida.
Una vida. Ni mejor ni peor: simplemente una vida.
Igual que la tuya o que la mía.
Un corazón que late,
unos problemas cotidianos,
padres, tíos, tal vez hijos o hermanos,
con suerte algún trabajo.

Nos mataron un pibe.
Otro más.
(y van...).

No me cabe en el alma tanta tristeza.

29 de marzo de 2017

Instrucciones para acabar con un enojo de raíz

Ponerse el atuendo adecuado:
botas de goma, guantes de jardinería
sombrero de ala ancha en caso de sol
y un enterito a prueba de espinas.

Apoyar en suelo firme ambos pies
uno a cada lado del enojo
e inclinarse hasta atenazarlo fuertemente
con las dos manos desde la base.

Tirar con energía hacia arriba
haciendo fuerza con todo el cuerpo,
efectuando movimientos circulares
para aflojar de a poco los cimientos.

Importante: si el enojo se resiste,
aferrarse a él con más vehemencia
mientras repetimos como un mantra
que nada podría ser más grave
que dejar crecer raíces tan sombrías y dañinas.

31 de enero de 2017

Como casi todos
los rincones,
los recortes
de mi vida contigo
también se quedaron
en blanco.
A no ser por
algunos fulgores:
tristes ecos vencidos
asomando entre los escombros
de uno que otro latido.

26 de enero de 2017

Todos deberíamos
poder volar alguna vez.

Todos deberíamos saber
qué sienten los pájaros.

Todos deberíamos tener
-al menos una vez-,
su perspectiva.

8 de enero de 2017

5 de enero de 2017

Hablame

Hablame
de las cosas que suceden en segundo plano.

De las que pasan subcutáneamente,
de las que no se dicen, de las que se esconden.

Hablame
de las cosas que pujan por salirse de la piel.

De las que hieren, de las que queman.
De las que sucumben, de las que subyacen.

De las que se quedan atascadas
en el medio de la garganta, como un nudo infame y senil.

Hablame, hablame, hablame.

Hablame
hasta que se nos sequen las palabras, hasta que se nos marchite la piel.

18 de diciembre de 2016

Felicidad

Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad es un olor a lluvia
que se cuela por la ventana
en una tarde gris de enero.

Que la he visto en los pies
de tres pequeños renegridos
pisoteando con fervor una hilera
de globos anaranjados y amarillos.

Que la he oído reír a carcajadas
detrás de un ocaso
mientras vos y yo esquivábamos los charcos.

Diré que me visita
cuando la noche trepa 
como una enredadera por las paredes 
de esta cárcel.

Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad me toca
con sus manos tibias
aunque siempre se esté yendo
apenas asomada la mañana.  

10 de diciembre de 2016

Premoniciones

Nadie te quitará nunca
esa sensación de caída libre
que te entrega resignada
a las fauces de la muerte.
Como si saltases al mar
desde el promontorio leucadio;
primero un pie que se resbala
y nada de qué asirse a los costados.
Una corazonada inexorable
que antecede siempre a las fatalidades
y el dulce desconsuelo de esperar el sonido del cuerpo
penetrando en las profundidades saladas.

21 de noviembre de 2016

Esos ojos

(A Ana)
Hoy necesito
tus ojos de mirar el mundo.

Necesito
esa mirada tuya,
que le devuelva el color
a este gris ceniza
que se ha acomodado
al caer la tarde
de mi vida.

Hoy necesito
tus ojos de mirar el mundo:
ese brillo ingenuo
que no se ha gastado
ni siquiera al terminar el día.

Esos ojos
que me muestran
todo lo que me ha sido escondido.
Que le devuelven el sabor exacto
a los gustos que mi paladar ya no percibe.

Porque esos ojos
de mirar el mundo
reconstruyen a su paso
paisajes ignorados
de tanto ser repetidos.

Esos ojos
estarían siendo
la única esperanza
para recobrar
todo lo que he perdido.

18 de noviembre de 2016

Magia

Fabricó una noche para mí
a plena luz del día.
Vi su silueta recortarse
contra el cristal de la ventana
antes que la oscuridad
de una noche inventada
la devorase por completo.
Los sonidos del afuera
se apagaron de repente.
Los rayos de un sol enfurecido
se batieron a duelo contra las cortinas, inútilmente.

Fabricó una noche para mí
a plena luz del día.
Y esa fue la primera vez
(de tantas otras que vendrían),
que cenamos a la luz de las velas,
un obstinado mediodía.

13 de noviembre de 2016

(Ay, poeta)

Sin embargo vos tampoco pudiste
torcer la finitud de la vida.

Y sin embargo ahí estuviste
avanzando a campo traviesa,
llevándotelo todo por delante
(y negándote a mirar atrás).

Cruzando tempestades de silencios
(tuyos y de los otros),
haciendo de la ternura el último bastión
donde resguardarse del invierno,
exponiendo esos túneles subcutáneos
que te quemaron tanto la piel.

Ay, poeta,
sin embargo vos tampoco pudiste
torcer la finitud de la vida.
Si tan solo hubieses podido combarla,
aunque más no fuera desarticularla un poco...

Y sin embargo ahí estuviste
edificando siempre sueños para los otros,
comenzando y recomenzando cada vez,
resistiendo hasta el final.


11 de noviembre de 2016

Halloween

Viven en un colchón de media plaza
cubierto por una frazada que apenas alcanza
para mitigar los 6 grados de este frío otoñal.
Sus manos tiemblan,
sus ojos se entrecierran para cubrirse del viento,
sus pies asoman descalzos y sucios.
Esta noche es Halloween y el padre
le ha comprado a la pequeña
una bolsa repleta de caramelos.
La niña se olvida del frío por un instante;
come con toda la boca,
muerde con el cuerpo entero,
traga con fuerza y sus ojos brillan.
En un ejercicio casi mecánico,
el padre agita una lata
en la que resuenan tres o cuatro monedas.
También ríe. Y canta.
Al fondo de la avenida,
un Arco del Triunfo se erige inútil
confirmando una vez más que el mundo
no ha triunfado en nada.
En esta noche de Halloween,
el padre y la niña disfrutan
de una felicidad que les es ajena,
ignorando el contraste brutal
con los lujosos locales
que se recuestan sobre la Champs Elysèes.
En esta noche de Halloween,
bajo el cielo indiferente de París,
la torre Eiffel se oscurece por completo
para no ser cómplice de la vergüenza de estos tiempos.
París, noviembre de 2016.  

Mi foto
Córdoba, Córdoba, Argentina
Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975. Actualmente vive en Córdoba. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió los relatos ganadores. En diciembre de ese año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre Marcel Maidana Ediciones editó su eBook: “Fantasmas de otros”. En junio de 2019, su primer recital de poesía recibió un beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba por su aporte a la cultura. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.