Hablame
de las cosas que suceden en segundo plano.
De las que pasan subcutáneamente,
de las que no se dicen, de las que se esconden.
Hablame
de las cosas que pujan por salirse de la piel.
De las que hieren, de las que queman.
De las que sucumben, de las que subyacen.
De las que se quedan atascadas
en el medio de la garganta, como un nudo infame y senil.
Hablame, hablame, hablame.
Hablame
hasta que se nos sequen las palabras, hasta que se nos marchite la piel.
5 de enero de 2017
18 de diciembre de 2016
Felicidad
Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad es un olor a lluvia
que se cuela por la ventana
en una tarde gris de enero.
Que la he visto en los pies
de tres pequeños renegridos
pisoteando con fervor una hilera
de globos anaranjados y amarillos.
Que la he oído reír a carcajadas
detrás de un ocaso
mientras vos y yo esquivábamos los charcos.
diré que la felicidad es un olor a lluvia
que se cuela por la ventana
en una tarde gris de enero.
Que la he visto en los pies
de tres pequeños renegridos
pisoteando con fervor una hilera
de globos anaranjados y amarillos.
Que la he oído reír a carcajadas
detrás de un ocaso
mientras vos y yo esquivábamos los charcos.
Diré que me visita
cuando la noche trepa
como una enredadera por las paredes
de esta cárcel.
Por si acaso me preguntan
diré que la felicidad me toca
con sus manos tibias
aunque siempre se esté yendo
apenas asomada la mañana.
10 de diciembre de 2016
Premoniciones
Nadie te quitará nunca
esa sensación de caída libre
que te entrega resignada
a las fauces de la muerte.
Como si saltases al mar
desde el promontorio leucadio;
primero un pie que se resbala
y nada de qué asirse a los costados.
Una corazonada inexorable
que antecede siempre a las fatalidades
y el dulce desconsuelo de esperar el sonido del cuerpo
penetrando en las profundidades saladas.
esa sensación de caída libre
que te entrega resignada
a las fauces de la muerte.
Como si saltases al mar
desde el promontorio leucadio;
primero un pie que se resbala
y nada de qué asirse a los costados.
Una corazonada inexorable
que antecede siempre a las fatalidades
y el dulce desconsuelo de esperar el sonido del cuerpo
penetrando en las profundidades saladas.
21 de noviembre de 2016
Esos ojos
(A Ana)
Hoy necesitotus ojos de mirar el mundo.
Necesito
esa mirada tuya,
que le devuelva el color
a este gris ceniza
que se ha acomodado
al caer la tarde
de mi vida.
Hoy necesito
tus ojos de mirar el mundo:
ese brillo ingenuo
que no se ha gastado
ni siquiera al terminar el día.
Esos ojos
que me muestran
todo lo que me ha sido escondido.
Que le devuelven el sabor exacto
a los gustos que mi paladar ya no percibe.
Porque esos ojos
de mirar el mundo
reconstruyen a su paso
paisajes ignorados
de tanto ser repetidos.
Esos ojos
estarían siendo
la única esperanza
para recobrar
todo lo que he perdido.
18 de noviembre de 2016
Magia
Fabricó una noche para mí
a plena luz del día.
Vi su silueta recortarse
contra el cristal de la ventana
antes que la oscuridad
de una noche inventada
la devorase por completo.
Los sonidos del afuera
se apagaron de repente.
Los rayos de un sol enfurecido
se batieron a duelo contra las cortinas, inútilmente.
Fabricó una noche para mí
a plena luz del día.
Y esa fue la primera vez
(de tantas otras que vendrían),
que cenamos a la luz de las velas,
un obstinado mediodía.
a plena luz del día.
Vi su silueta recortarse
contra el cristal de la ventana
antes que la oscuridad
de una noche inventada
la devorase por completo.
Los sonidos del afuera
se apagaron de repente.
Los rayos de un sol enfurecido
se batieron a duelo contra las cortinas, inútilmente.
Fabricó una noche para mí
a plena luz del día.
Y esa fue la primera vez
(de tantas otras que vendrían),
que cenamos a la luz de las velas,
un obstinado mediodía.
13 de noviembre de 2016
(Ay, poeta)
Sin embargo vos tampoco pudiste
torcer la finitud de la vida.
Y sin embargo ahí estuviste
avanzando a campo traviesa,
llevándotelo todo por delante
(y negándote a mirar atrás).
Cruzando tempestades de silencios
(tuyos y de los otros),
haciendo de la ternura el último bastión
donde resguardarse del invierno,
exponiendo esos túneles subcutáneos
que te quemaron tanto la piel.
Ay, poeta,
sin embargo vos tampoco pudiste
torcer la finitud de la vida.
Si tan solo hubieses podido combarla,
aunque más no fuera desarticularla un poco...
Y sin embargo ahí estuviste
edificando siempre sueños para los otros,
comenzando y recomenzando cada vez,
resistiendo hasta el final.
torcer la finitud de la vida.
Y sin embargo ahí estuviste
avanzando a campo traviesa,
llevándotelo todo por delante
(y negándote a mirar atrás).
Cruzando tempestades de silencios
(tuyos y de los otros),
haciendo de la ternura el último bastión
donde resguardarse del invierno,
exponiendo esos túneles subcutáneos
que te quemaron tanto la piel.
Ay, poeta,
sin embargo vos tampoco pudiste
torcer la finitud de la vida.
Si tan solo hubieses podido combarla,
aunque más no fuera desarticularla un poco...
Y sin embargo ahí estuviste
edificando siempre sueños para los otros,
comenzando y recomenzando cada vez,
resistiendo hasta el final.
11 de noviembre de 2016
Halloween
Viven en un colchón de media plaza
cubierto por una frazada que apenas alcanza
para mitigar los 6 grados de este frío otoñal.
Sus manos tiemblan,
sus ojos se entrecierran para cubrirse del viento,
sus pies asoman descalzos y sucios.
Esta noche es Halloween y el padre
le ha comprado a la pequeña
una bolsa repleta de caramelos.
La niña se olvida del frío por un instante;
come con toda la boca,
muerde con el cuerpo entero,
traga con fuerza y sus ojos brillan.
En un ejercicio casi mecánico,
el padre agita una lata
en la que resuenan tres o cuatro monedas.
También ríe. Y canta.
Al fondo de la avenida,
un Arco del Triunfo se erige inútil
confirmando una vez más que el mundo
no ha triunfado en nada.
En esta noche de Halloween,
el padre y la niña disfrutan
de una felicidad que les es ajena,
ignorando el contraste brutal
con los lujosos locales
que se recuestan sobre la Champs Elysèes.
En esta noche de Halloween,
bajo el cielo indiferente de París,
la torre Eiffel se oscurece por completo
para no ser cómplice de la vergüenza de estos tiempos.
cubierto por una frazada que apenas alcanza
para mitigar los 6 grados de este frío otoñal.
Sus manos tiemblan,
sus ojos se entrecierran para cubrirse del viento,
sus pies asoman descalzos y sucios.
Esta noche es Halloween y el padre
le ha comprado a la pequeña
una bolsa repleta de caramelos.
La niña se olvida del frío por un instante;
come con toda la boca,
muerde con el cuerpo entero,
traga con fuerza y sus ojos brillan.
En un ejercicio casi mecánico,
el padre agita una lata
en la que resuenan tres o cuatro monedas.
También ríe. Y canta.
Al fondo de la avenida,
un Arco del Triunfo se erige inútil
confirmando una vez más que el mundo
no ha triunfado en nada.
En esta noche de Halloween,
el padre y la niña disfrutan
de una felicidad que les es ajena,
ignorando el contraste brutal
con los lujosos locales
que se recuestan sobre la Champs Elysèes.
En esta noche de Halloween,
bajo el cielo indiferente de París,
la torre Eiffel se oscurece por completo
para no ser cómplice de la vergüenza de estos tiempos.
París, noviembre de 2016.
20 de octubre de 2016
Guerrera
Yo he visto el arsenal en sus ojos:
el cargamento de amor que le atraviesa la mirada.
Yo he visto a los guerreros más sangrientos
declinar sus armas y emprender la retirada.
La he visto agazapada,
quieta,
inmóvil,
esperando la hora señalada.
Yo he visto a esa guerrera obstinada.
Pariéndose de nuevo con cada nueva estocada.
(Imagen: R.S.A. Artworks).
el cargamento de amor que le atraviesa la mirada.
Yo he visto a los guerreros más sangrientos
declinar sus armas y emprender la retirada.
La he visto agazapada,
quieta,
inmóvil,
esperando la hora señalada.
Yo he visto a esa guerrera obstinada.
Pariéndose de nuevo con cada nueva estocada.
(Imagen: R.S.A. Artworks).
Warrior
I have seen
the arsenal in her eyes:
the load of love
that pierces her gaze.
I have seen
the bloodiest assailants
lay down their weapons
and retreat.
I have seen
her crouching,
still,
motionless,
awaiting 'that' moment.
I have seen
that stubborn warrior
rise again
with the strength
of love and resilience.
(La versión en inglés de este poema formó parte de la muestra colectiva 'Libres, intrépidas y fantásticas', que reunió en la galería neoyorkina Pen&Brush a 35 artistas y poetas de diferentes países).
17 de octubre de 2016
14 de octubre de 2016
12 de octubre de 2016
Lo dejó del modo más cobarde:
por la espalda.
Escapó por los tirantes de su vida
como huyen los ratones de los barcos.
No podía sostenerle la mirada,
menos iba a sostenerle
aquellas manos temerosas del adiós.
No escuchó las últimas palabras:
ni las suyas, ni las de él.
Se negó a verlo alejarse
para no sucumbir a la tentación de irse con él.
por la espalda.
Escapó por los tirantes de su vida
como huyen los ratones de los barcos.
No podía sostenerle la mirada,
menos iba a sostenerle
aquellas manos temerosas del adiós.
No escuchó las últimas palabras:
ni las suyas, ni las de él.
Se negó a verlo alejarse
para no sucumbir a la tentación de irse con él.
11 de octubre de 2016
Sudestada
Soy una bomba de tiempo.
Un dique sin represa a punto de rebalsar.
Un huracán descontrolado.
Un vendaval desbocado.
Soy dinamita en estado crónico de ebullición.
Un ciclón que arremete, desordenado.
Un tornado descompuesto.
Una tempestad sin religión.
Soy una granada en la mano equivocada.
Una tormenta que siempre acaba de empezar.
Un aguacero que sucede sin solución de continuidad.
Una sudestada que carece de principio y de final.
Un dique sin represa a punto de rebalsar.
Un huracán descontrolado.
Un vendaval desbocado.
Soy dinamita en estado crónico de ebullición.
Un ciclón que arremete, desordenado.
Un tornado descompuesto.
Una tempestad sin religión.
Soy una granada en la mano equivocada.
Una tormenta que siempre acaba de empezar.
Un aguacero que sucede sin solución de continuidad.
Una sudestada que carece de principio y de final.
7 de octubre de 2016
Si me vas a romper...
Si me vas a romper algo
que sean los huesos,
no el corazón.
Rompeme los esquemas,
la paciencia,
las ganas.
Paralizame los signos vitales.
Inmovilizame la sangre.
Desollame la piel.
Rompeme todos los puntos cardinales,
arrasá con cada una
de mis funciones cerebrales.
Arrancame los ojos.
Dejame en carne viva.
No dejes nada sano.
Pero si aún así
decidís romperme el corazón,
asegurate que no quede nada en pie.
Que se haya roto
por completo,
Que no respire nunca más.
Es que verás,
no le encuentro ningún sentido
a andar por ahí con un corazón rengo y dolorido.
Hecho de esquirlas y fragmentos.
Todas trizas
que a duras penas se esfuerzan en latir.
que sean los huesos,
no el corazón.
Rompeme los esquemas,
la paciencia,
las ganas.
Paralizame los signos vitales.
Inmovilizame la sangre.
Desollame la piel.
Rompeme todos los puntos cardinales,
arrasá con cada una
de mis funciones cerebrales.
Arrancame los ojos.
Dejame en carne viva.
No dejes nada sano.
Pero si aún así
decidís romperme el corazón,
asegurate que no quede nada en pie.
Que se haya roto
por completo,
Que no respire nunca más.
Es que verás,
no le encuentro ningún sentido
a andar por ahí con un corazón rengo y dolorido.
Hecho de esquirlas y fragmentos.
Todas trizas
que a duras penas se esfuerzan en latir.
29 de septiembre de 2016
De las cosas imposibles II
Con la Maga no se puede nunca
dejar una discusión sin acabar.
Deberían ver cómo la acorrala,
con qué ganas la interroga,
la desnuda, la presiona,
no la deja en paz.
Deberían ver cómo la pone patas arriba,
el ahínco con que le vacía los bolsillos.
El gran cerco hecho de brazos
del que ni Mandrake puede escapar.
Deberían ver la precisión con que la desarma,
despojándole de una en una las esquirlas.
La estruja, la exhorta,
la ultima, la vacía.
Después la acuna con un canto suave
que la deja dormida.
Y sale en puntas de pie,
satisfecha de haberla vencido.
dejar una discusión sin acabar.
Deberían ver cómo la acorrala,
con qué ganas la interroga,
la desnuda, la presiona,
no la deja en paz.
el ahínco con que le vacía los bolsillos.
El gran cerco hecho de brazos
del que ni Mandrake puede escapar.
Deberían ver la precisión con que la desarma,
despojándole de una en una las esquirlas.
La estruja, la exhorta,
la ultima, la vacía.
Después la acuna con un canto suave
que la deja dormida.
Y sale en puntas de pie,
satisfecha de haberla vencido.
28 de septiembre de 2016
La noche más oscura
La noche más oscura es un túnel
sin memoria hacia la nada.
Un espejo roto en mil pedazos.
Un cantero con flores amarillas a los costados.
La noche más oscura es un acantilado
donde crecen madreselvas a contramano.
Una encrucijada en el desierto.
Un grito en retirada.
La noche más oscura
no tiene puertas ni ventanas.
Es un abismo insoslayable
en el que cada tanto busco acurrucarme.
sin memoria hacia la nada.
Un espejo roto en mil pedazos.
Un cantero con flores amarillas a los costados.
La noche más oscura es un acantilado
donde crecen madreselvas a contramano.
Una encrucijada en el desierto.
Un grito en retirada.
La noche más oscura
no tiene puertas ni ventanas.
Es un abismo insoslayable
en el que cada tanto busco acurrucarme.
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- Guillermina Delupi
- Córdoba, Córdoba, Argentina
- Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975. Actualmente vive en Córdoba. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió los relatos ganadores. En diciembre de ese año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre Marcel Maidana Ediciones editó su eBook: “Fantasmas de otros”. En junio de 2019, su primer recital de poesía recibió un beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba por su aporte a la cultura. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.















