27 de septiembre de 2016
Balances y pérdidas
Por qué recurrir siempre a la tragedia
a la hora de los balances y las pérdidas.
Lo tuyo es mío, lo mío es tuyo
y lo que era de los dos,
a quién le importa.
Afuera,
los pájaros bajan el ritmo de sus trinos.
Adentro,
una cama vacía se retuerce gritando verdades a destiempo.
16 de septiembre de 2016
Acorazado
Me blindé
justo antes que la espina
terminara de esparcir
su torpe veneno por todo mi cuerpo.
Lo sentí correr por mis venas
a borbotones desesperados, calientes.
No pude emitir palabra,
ni ensayar ninguna mueca que no te disgustara.
Me quedé inmóvil, como anestesiada.
Hubiera querido gritarte en plena cara,
pedirte que no nos lastimaras,
Pero fue demasiado tarde:
todo en mí estaba acorazado.
Lo demás
ocurrió igual que en un acto de magia.
Te vi desaparecer,
como en un gran abracadabra.
Te vi hacerte cada vez más pequeñito,
sin siquiera poder pedirte que voltearas.
justo antes que la espina
terminara de esparcir
su torpe veneno por todo mi cuerpo.
Lo sentí correr por mis venas
a borbotones desesperados, calientes.
No pude emitir palabra,
ni ensayar ninguna mueca que no te disgustara.
Me quedé inmóvil, como anestesiada.
Mis músculos se paralizaron,
mis ojos no vieron nada.Hubiera querido gritarte en plena cara,
pedirte que no nos lastimaras,
Pero fue demasiado tarde:
todo en mí estaba acorazado.
Lo demás
ocurrió igual que en un acto de magia.
Te vi desaparecer,
como en un gran abracadabra.
Te vi hacerte cada vez más pequeñito,
sin siquiera poder pedirte que voltearas.
12 de septiembre de 2016
8 de septiembre de 2016
Y sí...
Y sí.
Yo también me canso
de esta versión de mí
que soy a veces.
Porque me convierto en un cuerpo
perecedero y finito,
en una funda para este costal
de carne y hueso.
Porque sobrevengo en esta línea
de puntos consecutivos
que se dirige a un único
e ineludible final.
Porque soy solo
este manojo de intenciones
que, aunque no lo admitamos,
nadie puede controlar.
Pero sí.
A veces yo también me canso
de esta versión tan trágica
de mí.
Yo también me canso
de esta versión de mí
que soy a veces.
Porque me convierto en un cuerpo
perecedero y finito,
en una funda para este costal
de carne y hueso.
Porque sobrevengo en esta línea
de puntos consecutivos
que se dirige a un único
e ineludible final.
Porque soy solo
este manojo de intenciones
que, aunque no lo admitamos,
nadie puede controlar.
Pero sí.
A veces yo también me canso
de esta versión tan trágica
de mí.
2 de septiembre de 2016
Escribo para que la muerte no me alcance
Escribo para que la muerte
no me alcance.
La distraigo con poemas de colores
y versos de otros tiempos.
Trenzo sobre su calavera
baladas pegadizas y metáforas que invento.
Ato un collar de vocales
alrededor de su largo cuello.
La adorno de pies a cabeza
con odas reflexivas de un poeta en celo.
Escribo para que la muerte
no me alcance.
Pero a veces no me alcanzan las palabras
para detenerla.
no me alcance.
La distraigo con poemas de colores
y versos de otros tiempos.
Trenzo sobre su calavera
baladas pegadizas y metáforas que invento.
Ato un collar de vocales
alrededor de su largo cuello.
La adorno de pies a cabeza
con odas reflexivas de un poeta en celo.
Escribo para que la muerte
no me alcance.
Pero a veces no me alcanzan las palabras
para detenerla.
30 de agosto de 2016
Será...
Será que aprendimos diferente de la vida,
vos y yo.
Porque mientras vos andás por ahí,
vanagloriándote de todos tus aciertos
y escondiendo todas tus mentiras.
Yo ando por acá,
resistiendo apenas (y a penas)
cada embate del destino.
vos y yo.
Porque mientras vos andás por ahí,
vanagloriándote de todos tus aciertos
y escondiendo todas tus mentiras.
Yo ando por acá,
resistiendo apenas (y a penas)
cada embate del destino.
25 de agosto de 2016
Las consecuencias
Sin medir las consecuencias
arrojó un puñado de palabras sobre la mesa recién tendida.
Los improperios pasaron como un silbido entre sus dedos
y se incrustaron en la madera añeja.
Una mancha de cautela
se desparramó sobre el mantel de tela.
Ella estaba tan cansada
que para no discutirle, cerró la boca en seco.
Él entendió la mueca
y juntos encontraron el principio del silencio.
arrojó un puñado de palabras sobre la mesa recién tendida.
Los improperios pasaron como un silbido entre sus dedos
y se incrustaron en la madera añeja.
Una mancha de cautela
se desparramó sobre el mantel de tela.
Ella estaba tan cansada
que para no discutirle, cerró la boca en seco.
Él entendió la mueca
y juntos encontraron el principio del silencio.
16 de agosto de 2016
13 de agosto de 2016
12 de agosto de 2016
Sin título
Estoy esperando
una cuenta regresiva
que nunca jamás empezará.
Estoy esperando
que alguien baraje
y dé de nuevo.
Estoy esperando
que me devuelvan
los olores de mi niñez.
Estoy esperando
que la ruleta
deje de girar (y que caiga negro al 17).
Estoy esperando
un acto de magia
que derrote al devenir.
Estoy esperando
que por una vez en la vida no haya final.
Estoy esperando encontrarte
a la vuelta de la esquina.
Estoy esperando
que no vuelvas a morirte
sin decirme a donde vas.
Estoy esperando
que cuando suene la campana
la vida no me haya ganado por knock out.
Estoy esperando
que al final de la carrera
alguien dispare un nuevo tiro inicial.
Estoy esperando
que de una vez por todas
te aprendas la canción (nuestra canción).
Estoy esperando
ese golpe de suerte
que todos te dicen un día llegará.
Estoy esperando
que vuelvas a quererme un rato más.
Pero ya ves,
siempre estoy esperando cosas
que nunca jamás sucederán.
Y nunca jamás es una frase
que últimamente está demasiado
subestimada.
una cuenta regresiva
que nunca jamás empezará.
Estoy esperando
que alguien baraje
y dé de nuevo.
Estoy esperando
que me devuelvan
los olores de mi niñez.
Estoy esperando
que la ruleta
deje de girar (y que caiga negro al 17).
Estoy esperando
un acto de magia
que derrote al devenir.
Estoy esperando
que por una vez en la vida no haya final.
Estoy esperando encontrarte
a la vuelta de la esquina.
Estoy esperando
que no vuelvas a morirte
sin decirme a donde vas.
Estoy esperando
que cuando suene la campana
la vida no me haya ganado por knock out.
Estoy esperando
que al final de la carrera
alguien dispare un nuevo tiro inicial.
Estoy esperando
que de una vez por todas
te aprendas la canción (nuestra canción).
Estoy esperando
ese golpe de suerte
que todos te dicen un día llegará.
Estoy esperando
que vuelvas a quererme un rato más.
Pero ya ves,
siempre estoy esperando cosas
que nunca jamás sucederán.
Y nunca jamás es una frase
que últimamente está demasiado
subestimada.
27 de julio de 2016
Nunca pude decirle nada
Nunca pude decirle nada. Tenía derecho a todo.
Había descubierto la muerte
Cuando aún no cumplía los veinte
y reconstruido su vida
con restos de escombros encontrados en patios vecinos.
Tenía que perdonarle todo.
Aún sus desaires, sus malos tratos,
sus venganzas a destiempo y sin sentido.
Nunca pude decirle nada.
Ya demasiado difícil era que la gente le pidiese cosas
que ella no podía darles por el simple y mundano hecho
de que no las tenía.
Ya demasiado difícil era para ella cargar con tanta desolación
sin nadie que le cubriese jamás la retaguardia.
O al menos alguien que tuviese el buen tino de hacerle señas
desde la esquina.
Había descubierto la muerte
Cuando aún no cumplía los veinte
y reconstruido su vida
con restos de escombros encontrados en patios vecinos.
Tenía que perdonarle todo.
Aún sus desaires, sus malos tratos,
sus venganzas a destiempo y sin sentido.
Nunca pude decirle nada.
Ya demasiado difícil era que la gente le pidiese cosas
que ella no podía darles por el simple y mundano hecho
de que no las tenía.
Ya demasiado difícil era para ella cargar con tanta desolación
sin nadie que le cubriese jamás la retaguardia.
O al menos alguien que tuviese el buen tino de hacerle señas
desde la esquina.
Sin título
Apoyó su cabeza contra la mía
y me preguntó
si podía sentir su desesperación.
“No la siento”,
mentí con precisión
mientras mi respiración se agitaba.
La noche anterior
había roto para siempre la promesa
de escribirle cada vez que le extrañara.
y me preguntó
si podía sentir su desesperación.
“No la siento”,
mentí con precisión
mientras mi respiración se agitaba.
La noche anterior
había roto para siempre la promesa
de escribirle cada vez que le extrañara.
15 de julio de 2016
13 de julio de 2016
Sin título
Dibujó soles en mi vientre
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
Sin título
Dibujó soles en mi vientre
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
3 de julio de 2016
El espejo
Era tan profundo que no supo cómo hacer
para no caérsele adentro
cada vez que la miraba.
Sus ojos le parecieron una genialidad,
como la del espejo,
en esa obra de Velázquez.
Uno mira el cuadro y de repente ¡zaz!,
se convierte en esos dos reflejos
que asoman borrosos desde la otra punta del salón central.
Una noche inevitable, ella trastabilló
y se perdió para siempre
dentro de aquellos ojos profundos y abismales,
(Hay quienes dicen que aún sigue cayendo).
Y yo me quedé pensando
en la seriedad de algunas profundidades.
En eso y en la genialidad del espejo de Velázquez.
Porque después de todo,
nadie contempla los detalles de una obra de arte
si no es de a dos.
para no caérsele adentro
cada vez que la miraba.
Sus ojos le parecieron una genialidad,
como la del espejo,
en esa obra de Velázquez.
Uno mira el cuadro y de repente ¡zaz!,
se convierte en esos dos reflejos
que asoman borrosos desde la otra punta del salón central.
Una noche inevitable, ella trastabilló
y se perdió para siempre
dentro de aquellos ojos profundos y abismales,
(Hay quienes dicen que aún sigue cayendo).
Y yo me quedé pensando
en la seriedad de algunas profundidades.
En eso y en la genialidad del espejo de Velázquez.
Porque después de todo,
nadie contempla los detalles de una obra de arte
si no es de a dos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
- Guillermina Delupi
- Córdoba, Córdoba, Argentina
- Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975. Actualmente vive en Córdoba. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió los relatos ganadores. En diciembre de ese año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre Marcel Maidana Ediciones editó su eBook: “Fantasmas de otros”. En junio de 2019, su primer recital de poesía recibió un beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba por su aporte a la cultura. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.














