Será que aprendimos diferente de la vida,
vos y yo.
Porque mientras vos andás por ahí,
vanagloriándote de todos tus aciertos
y escondiendo todas tus mentiras.
Yo ando por acá,
resistiendo apenas (y a penas)
cada embate del destino.
30 de agosto de 2016
25 de agosto de 2016
Las consecuencias
Sin medir las consecuencias
arrojó un puñado de palabras sobre la mesa recién tendida.
Los improperios pasaron como un silbido entre sus dedos
y se incrustaron en la madera añeja.
Una mancha de cautela
se desparramó sobre el mantel de tela.
Ella estaba tan cansada
que para no discutirle, cerró la boca en seco.
Él entendió la mueca
y juntos encontraron el principio del silencio.
arrojó un puñado de palabras sobre la mesa recién tendida.
Los improperios pasaron como un silbido entre sus dedos
y se incrustaron en la madera añeja.
Una mancha de cautela
se desparramó sobre el mantel de tela.
Ella estaba tan cansada
que para no discutirle, cerró la boca en seco.
Él entendió la mueca
y juntos encontraron el principio del silencio.
16 de agosto de 2016
13 de agosto de 2016
12 de agosto de 2016
Sin título
Estoy esperando
una cuenta regresiva
que nunca jamás empezará.
Estoy esperando
que alguien baraje
y dé de nuevo.
Estoy esperando
que me devuelvan
los olores de mi niñez.
Estoy esperando
que la ruleta
deje de girar (y que caiga negro al 17).
Estoy esperando
un acto de magia
que derrote al devenir.
Estoy esperando
que por una vez en la vida no haya final.
Estoy esperando encontrarte
a la vuelta de la esquina.
Estoy esperando
que no vuelvas a morirte
sin decirme a donde vas.
Estoy esperando
que cuando suene la campana
la vida no me haya ganado por knock out.
Estoy esperando
que al final de la carrera
alguien dispare un nuevo tiro inicial.
Estoy esperando
que de una vez por todas
te aprendas la canción (nuestra canción).
Estoy esperando
ese golpe de suerte
que todos te dicen un día llegará.
Estoy esperando
que vuelvas a quererme un rato más.
Pero ya ves,
siempre estoy esperando cosas
que nunca jamás sucederán.
Y nunca jamás es una frase
que últimamente está demasiado
subestimada.
una cuenta regresiva
que nunca jamás empezará.
Estoy esperando
que alguien baraje
y dé de nuevo.
Estoy esperando
que me devuelvan
los olores de mi niñez.
Estoy esperando
que la ruleta
deje de girar (y que caiga negro al 17).
Estoy esperando
un acto de magia
que derrote al devenir.
Estoy esperando
que por una vez en la vida no haya final.
Estoy esperando encontrarte
a la vuelta de la esquina.
Estoy esperando
que no vuelvas a morirte
sin decirme a donde vas.
Estoy esperando
que cuando suene la campana
la vida no me haya ganado por knock out.
Estoy esperando
que al final de la carrera
alguien dispare un nuevo tiro inicial.
Estoy esperando
que de una vez por todas
te aprendas la canción (nuestra canción).
Estoy esperando
ese golpe de suerte
que todos te dicen un día llegará.
Estoy esperando
que vuelvas a quererme un rato más.
Pero ya ves,
siempre estoy esperando cosas
que nunca jamás sucederán.
Y nunca jamás es una frase
que últimamente está demasiado
subestimada.
27 de julio de 2016
Nunca pude decirle nada
Nunca pude decirle nada. Tenía derecho a todo.
Había descubierto la muerte
Cuando aún no cumplía los veinte
y reconstruido su vida
con restos de escombros encontrados en patios vecinos.
Tenía que perdonarle todo.
Aún sus desaires, sus malos tratos,
sus venganzas a destiempo y sin sentido.
Nunca pude decirle nada.
Ya demasiado difícil era que la gente le pidiese cosas
que ella no podía darles por el simple y mundano hecho
de que no las tenía.
Ya demasiado difícil era para ella cargar con tanta desolación
sin nadie que le cubriese jamás la retaguardia.
O al menos alguien que tuviese el buen tino de hacerle señas
desde la esquina.
Había descubierto la muerte
Cuando aún no cumplía los veinte
y reconstruido su vida
con restos de escombros encontrados en patios vecinos.
Tenía que perdonarle todo.
Aún sus desaires, sus malos tratos,
sus venganzas a destiempo y sin sentido.
Nunca pude decirle nada.
Ya demasiado difícil era que la gente le pidiese cosas
que ella no podía darles por el simple y mundano hecho
de que no las tenía.
Ya demasiado difícil era para ella cargar con tanta desolación
sin nadie que le cubriese jamás la retaguardia.
O al menos alguien que tuviese el buen tino de hacerle señas
desde la esquina.
Sin título
Apoyó su cabeza contra la mía
y me preguntó
si podía sentir su desesperación.
“No la siento”,
mentí con precisión
mientras mi respiración se agitaba.
La noche anterior
había roto para siempre la promesa
de escribirle cada vez que le extrañara.
y me preguntó
si podía sentir su desesperación.
“No la siento”,
mentí con precisión
mientras mi respiración se agitaba.
La noche anterior
había roto para siempre la promesa
de escribirle cada vez que le extrañara.
15 de julio de 2016
13 de julio de 2016
Sin título
Dibujó soles en mi vientre
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
Sin título
Dibujó soles en mi vientre
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
hasta quedarse dormido.
Lo vi soñar
con dragones y serpientes
Y perderse una y mil veces
en los laberintos de mi alma.
Yo perdí la cuenta
de los besos que faltaron.
Y me alejé en silencio
para no despertarle.
3 de julio de 2016
El espejo
Era tan profundo que no supo cómo hacer
para no caérsele adentro
cada vez que la miraba.
Sus ojos le parecieron una genialidad,
como la del espejo,
en esa obra de Velázquez.
Uno mira el cuadro y de repente ¡zaz!,
se convierte en esos dos reflejos
que asoman borrosos desde la otra punta del salón central.
Una noche inevitable, ella trastabilló
y se perdió para siempre
dentro de aquellos ojos profundos y abismales,
(Hay quienes dicen que aún sigue cayendo).
Y yo me quedé pensando
en la seriedad de algunas profundidades.
En eso y en la genialidad del espejo de Velázquez.
Porque después de todo,
nadie contempla los detalles de una obra de arte
si no es de a dos.
para no caérsele adentro
cada vez que la miraba.
Sus ojos le parecieron una genialidad,
como la del espejo,
en esa obra de Velázquez.
Uno mira el cuadro y de repente ¡zaz!,
se convierte en esos dos reflejos
que asoman borrosos desde la otra punta del salón central.
Una noche inevitable, ella trastabilló
y se perdió para siempre
dentro de aquellos ojos profundos y abismales,
(Hay quienes dicen que aún sigue cayendo).
Y yo me quedé pensando
en la seriedad de algunas profundidades.
En eso y en la genialidad del espejo de Velázquez.
Porque después de todo,
nadie contempla los detalles de una obra de arte
si no es de a dos.
29 de junio de 2016
Sin título
Amor mío,
cuando te diga que voy a sentarme
a escribir un rato
y me veas paseando por la sala
o intercambiando pareceres con el gato.
Eso, amor mío,
eso también es escribir.
cuando te diga que voy a sentarme
a escribir un rato
y me veas paseando por la sala
o intercambiando pareceres con el gato.
Eso, amor mío,
eso también es escribir.
Sin título
Amor mío,
cuando te diga que voy a sentarme
a escribir un rato
y me veas paseando por la sala
o intercambiando pareceres con el gato,
no creas que deliro.
Eso, amor mío,
eso también es escribir.
cuando te diga que voy a sentarme
a escribir un rato
y me veas paseando por la sala
o intercambiando pareceres con el gato,
no creas que deliro.
Eso, amor mío,
eso también es escribir.
24 de junio de 2016
Teatro
Saltaba de realidad en realidad
como si de ello dependiera
su destino.
Caminaba un rato al borde de la cornisa
y al instante siguiente se hundía
en el mullido sillón
de la habitación de un hotel de lujo.
Era cantante,
canillita,
ladrón
o ejecutivo.
Cada cinco minutos,
alguien bajaba el telón
mientras los demás reían.
como si de ello dependiera
su destino.
Caminaba un rato al borde de la cornisa
y al instante siguiente se hundía
en el mullido sillón
de la habitación de un hotel de lujo.
Era cantante,
canillita,
ladrón
o ejecutivo.
Cada cinco minutos,
alguien bajaba el telón
mientras los demás reían.
Los días
Hay días en los que la vida
se transforma en una fuerza centrípeta
que lo concentra todo, así, sin más.
Días en los que la salvación no llega
en ninguna de las pequeñas cotidianidades
que nos inventamos para no abdicar.
Días que me atropellan
y me pasan por encima,
que me ganan por knock out,
Días que parecen anclados
en el centro mismo de la inmensidad del mar.
Días en los que habría que coserse la boca
o cortarse las uñas al ras,
atarse el pelo bien tirante
o directamente mandarse a mudar.
Hay días en los que no sería mala idea
salir a la calle sin sombrero
a cocinarse bajo el sol de la ciudad.
se transforma en una fuerza centrípeta
que lo concentra todo, así, sin más.
Días en los que la salvación no llega
en ninguna de las pequeñas cotidianidades
que nos inventamos para no abdicar.
Días que me atropellan
y me pasan por encima,
que me ganan por knock out,
Días que parecen anclados
en el centro mismo de la inmensidad del mar.
Días en los que habría que coserse la boca
o cortarse las uñas al ras,
atarse el pelo bien tirante
o directamente mandarse a mudar.
Hay días en los que no sería mala idea
salir a la calle sin sombrero
a cocinarse bajo el sol de la ciudad.
23 de junio de 2016
Las caras de la tortura
Vaya donde vaya,
la tortura tiene siempre la misma cara.
No reconoce ni colores, ni banderas, ni fronteras.
No sabe nada de países o de sexos o de religiones.
Vaya donde vaya,
la tortura tiene siempre la misma cara.
Se vale de perversos artilugios,
obra bajo idénticos parámetros,
quiebra de igual modo espíritu y esperanza.
Vaya donde vaya,
la tortura tiene siempre la misma cara.
Y deja hileras incontables de cuerpos lastimados
con heridas que de tan abiertas, nunca podrán ser cerradas.
Y deja marcas indelebles que jamás serán borradas.
Esas llagas que supuran y supuran (un daño irreparable).
Vaya a donde vaya,
la tortura tiene puesta siempre la misma cara.
La que deja estas cicatrices insalvables
que ni con los mejores cirujanos del mundo
podrán alguna vez ser subsanadas.
la tortura tiene siempre la misma cara.
No reconoce ni colores, ni banderas, ni fronteras.
No sabe nada de países o de sexos o de religiones.
Vaya donde vaya,
la tortura tiene siempre la misma cara.
Se vale de perversos artilugios,
obra bajo idénticos parámetros,
quiebra de igual modo espíritu y esperanza.
Vaya donde vaya,
la tortura tiene siempre la misma cara.
Y deja hileras incontables de cuerpos lastimados
con heridas que de tan abiertas, nunca podrán ser cerradas.
Y deja marcas indelebles que jamás serán borradas.
Esas llagas que supuran y supuran (un daño irreparable).
Vaya a donde vaya,
la tortura tiene puesta siempre la misma cara.
La que deja estas cicatrices insalvables
que ni con los mejores cirujanos del mundo
podrán alguna vez ser subsanadas.
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- Guillermina Delupi
- Córdoba, Córdoba, Argentina
- Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975. Actualmente vive en Córdoba. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió los relatos ganadores. En diciembre de ese año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre Marcel Maidana Ediciones editó su eBook: “Fantasmas de otros”. En junio de 2019, su primer recital de poesía recibió un beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba por su aporte a la cultura. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.












