29 de septiembre de 2014

El escribidor

Fue hasta el quiosco de la esquina,
compró un paquete de cigarrillos,
dos chupetines
y un puñado de palabras.

Volvió a su casa caminando despacio,
la bolsa apretada en una de sus manos.
Desparramó los objetos sobre la mesa
y se metió a la boca una ración de palabras.

Masticó largo rato; los brazos caídos a los lados,
la mirada perdida en la nada.
Caminó hasta su escritorio
y se dejó caer frente a la vieja Olivetti.

Con los dedos apenas asentados sobre las teclas
abrió un poco la boca y emuló un par de arcadas.
En vez de palabras, golondrinas negras
se estrellaron contra el papel mustio y ajado.

16 de septiembre de 2014

De las cosas incongruentes

Despegarse de uno mismo,
observarse desde lejos
como si uno fuese el otro.

... lo peor viene con el amanecer,
ese imprudente que nos quita toda magia,
toda locura, toda razón de ser (o de no ser).

Y uno se siente un imbécil
cuando los rayos del sol
rebotan en los vidrios empañados.

Si nos sentáramos a contemplar,
no ocurriría esto que digo.

Hay alguien a quien ya no me atrevo a mirar.

4 de septiembre de 2014

El huésped

Hace días que la ausencia de mi padre me ronda.
En el vino que me bebo,
en el modo de mirar a mi hijo,
en algunos de mis gestos.

Hace días que la ausencia de mi padre me ronda.
En algunas palabras que no digo,
en la manera en que mis codos se apoyan sobre mis rodillas,
en la forma de inclinar el cuerpo apenas hacia adelante.

Hace días que la ausencia de mi padre me ronda.
Lo siento ir y venir de un lado a otro.
Cuando estoy sin hacer nada; mientras preparo la comida.
Cuando trabajo en mi estudio y oigo el repiqueteo de sus pies en la escalera.

Hace días que la ausencia de mi padre me ronda.
En un descuido, ha tomado la casa por asalto,
se ha adueñado de todos los espacios
y se ha acomodado en cada uno de los rincones.


2 de septiembre de 2014

De las cosas imposibles

Como ese truco de magia
que te sorprende por primera vez.

Como esa solera amarilla (y gastada)
dejándose caer en cuerpo ajeno otra vez.

Como ese alto en el río
por donde el agua no va a volver a bajar.

Como ese arco iris, ya añejo,
que no te va a volver a timar.

Como esa siesta radiante
que cada verano amaga con volver.

Como ese juguete gastado
que, de tanto en tanto, se dibuja recostado sobre nuestra piel.

Como esa muerte, paciente,
que espera su turno cada vez.

Como esta vida, finita,
que promete no dejarnos caer.
Mi foto
Córdoba, Córdoba, Argentina
Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975, pero vive en Córdoba desde hace más de 20 años. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió todos los relatos ganadores. En diciembre de ese mismo año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre del mismo año Marcel Maidana Ediciones editó su eBook de poesía: “Fantasmas de otros”. Ese año, también formó parte del jurado del primer certamen #CuentosTuitCba. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.