18 de junio de 2014

Multiversos

En un mundo hipotético
hubiéramos tomado ese primer café
que nunca me invitaste
y que yo nunca acepté.

En un universo paralelo
te hubieras quedado un ratito más
aún sabiendo que los ratitos más pequeños
también traen aparejado un irse luego.

En un espacio equidistante
me hubiera recostado en tu abrazo largo
del que solo me hubiese desprendido
al llegar la primavera.

En una realidad simultánea
hubiéramos ido al cine,
caminado la noche,
recorrido los días.

Pero ya ves,
no somos una metáfora del mundo real.
Y los multiversos siempre se empeñan en existir
del otro lado de nuestra realidad.

15 de junio de 2014

Portarretratos

Voy hasta la mesita del living donde he puesto nuestro portarretratos.
Lo llevo conmigo hasta la cocina
y lo asiento sobre la mesada
mientras preparo el café de la mañana.

Unos ojitos de recién nacida,
-apenas entreabiertos y en los que ya no alcanzo a reconocerme-,
me miran desde él: ¿soy ella? ¿Lo fui alguna vez?
¿Dónde está ahora la niña de esos ojos?

(Ay, del tiempo y sus torpezas,
que nos atrapa en una fotografía y nos larga a vivir la vida sin indicaciones).

El la mira, pensando vaya a saber qué pensamientos.
Ella se va quedando dormida,
envuelta en ese olor a tabaco y taller,
al son de una voz ronca que dice palabras que no son de él.

Dos cosas quisiera esta tibia mañana de junio:

Que él pudiera torcer la mirada un instante
y reconocerme en la niña que en aquel tiempo fui.
Sumergirme una vez más en ese gigantesco brazo,
que por entonces le bastaba para cargar
a la mujer en la que me convertí.

3 de junio de 2014

Abandono

Le impusiste una sonrisa bobalicona,
sin siquiera preguntarle si la quería.
Por eso no supe qué hacer con ella cuando te fuiste.

Me limité a alimentarla durante días,
bajé la temperatura de sus labios a fuerza de paños mojados.
Bach sonó fuerte en la casa para tapar su silencio.

La cuidé con la paciencia con que se cuida a un enfermo.
Cerré puertas, corrí cortinas, bajé persianas.
Clavé un cartel de cuarentena en la entrada de la casa.

No emitió sonido alguno durante semanas
hasta que el sol del verano se le metió por las comisuras
dejando caer un pedazo de duelo.

No sé qué hubiera preferido.
Esbozó una sonrisa lánguida y agónica
y luego se apagó para siempre.

Mi foto
Córdoba, Córdoba, Argentina
Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975, pero vive en Córdoba desde hace más de 20 años. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió todos los relatos ganadores. En diciembre de ese mismo año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre del mismo año Marcel Maidana Ediciones editó su eBook de poesía: “Fantasmas de otros”. Ese año, también formó parte del jurado del primer certamen #CuentosTuitCba. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.