25 de febrero de 2014

Aprendizaje

Aprendí a escribir para poder jugar con las palabras.

Reminiscencia

¿Te acordás cuando sabías volar?
Tenías unas alas que te nacían 
justo debajo de los omóplatos 
y se agitaban según soplaba el viento.

¿Te acordás cuando eras invisible?
Te levantabas la punta del vestido
y descalza, dabas saltitos entre gente
que ni siquiera percibía tu fervor.

¿Te acordás cuando eras inmortal?
Jugabas todos los roles, 
total tenías el tiempo del mundo
para hacerlo y deshacerlo todo una y otra vez.

¿Te acordás cuándo pasó?
Sucedió más o menos en la misma época.

Te daban una risa bárbara las personas que decían 
que las alas se caían,
que la invisibilidad era mentira,
que la vida era finita.

Vos revoloteabas de un lado al otro el día entero.
Aparecías y desaparecías llena de muecas y risitas sabihondas.
Caminabas siempre al borde de una cornisa imperceptible
mientras se abría un cielo púrpura a tus pies.

Ya no te reís como antes.
Tampoco te he visto volar con el viento,
ni pasar entre la gente sin ser vista
mientras le hacés un corte de mangas a la muerte.

¿Te acordás cuándo pasó?
Sucedió más o menos en la misma época.

[Ti ricordi quando sapevi volare? Avevi certe ali che ti spuntavano Proprio sotto le scapole E si agitavano al soffiare del vento. Ti ricordi quando eri invisibile? Sollevavi l’orlo del vestito E, scalza, saltellavi tra la gente Che a stento percepiva il tuo fervore. Ti ricordi quando eri immortale? Giocavi tutti i ruoli, tanto avevi Tutto il tempo del mondo per farlo E disfarlo tutto, una e un’altra volta. Ti ricordi quando fu? Accadde, più o meno, nello stesso momento. Ridevi a perdifiato quando le persone dicevano Che le ali sarebbero cadute, Che l’invisibilità era una bugia, Che la vita era breve. Tu svolazzavi da una parte all’altra tutto il giorno. Apparivi e scomparivi piena di smorfie e risatine saputelle. Camminavi sempre ai bordi di una cornice impercettibile Mentre s’apriva un cielo porpora ai tuoi piedi. Già non ridi come prima. Né ti ho visto volare insieme al vento, né passare, invisibile, tra la gente mentre fai il gesto dell’ombrello alla morte. Ti ricordi quando fu? Accadde, più o meno, nello stesso momento.]

24 de febrero de 2014

Sentires

Sentires.
Nada  puede hacerse para combatirlos.
Razón absoluta de conceptos
Y mil frases que se van por los acantilados.

Verdad sin proezas inventada
Amuleto maleable y lleno de esperanzas.
Coraza que intento no cierta
Y se anida en mi garganta.

Sollozo último
Intento inválido, desesperado...

Física cuántica inexpresiva
Mecánica de objetos inanimados
Observar desde uno como si uno fuera el otro.

Arrancarse las ganas, la piel, la sangre.

Sentires.
Abolir el deseo
Limitar el miedo
Mutilar la esperanza

Sentires.
Suicidio en masa de palabras.

16 de febrero de 2014

Pena, penita, pena

Tengo una pena finita
como una aguja de coser, 
como un papel de fumar, como un hilo dental.

Tengo una pena filosa

como una katana de samurái,
como un bisturí de cirujano, como un cuchillo de metal.

Tengo una pena feroz

como una tormenta implacable, 
como un lobo estepario, como un alarido brutal. 

Tengo una pena fugitiva

como una novia indecisa,
como un preso de Alcatraz, como un ladrón de festival.

Tengo una pena festiva, 

ferviente, 
fatídica, funesta, fantasmal.

Pena facciosa, ficticia, falaz.

Pena famélica, fanfarrona, fatal.
Pena fecunda, farolera, fugaz.

Tengo una pena finita, 

firme y final. 

13 de febrero de 2014

No obstante

No obstante quiero que sepas
que voy a seguir intentando dejarte siempre.

Que por más que vuelva una y otra vez,
siempre me estaré yendo.

Que no seremos nunca esa fotografía
que nos mira desde un portarretratos de bronce.

Ni la foto de esa pareja abrazada y feliz
que se envía por correo postal en las navidades.

Que cada vez que vuelvas a buscarme
volveré con vos al umbral de nuestra historia.

Que tomaré tu mano, obediente,
(los pies juntitos, el pelo recién lavado).

Que escucharé -y repetiré, como un mantra sagrado-
todas las palabras de amor que nos sabemos.

Que te dejaré llevarme al cine,
a cenar y hasta a dar un paseo por el parque.

Que me dormiré acurrucada sobre tus piernas
en el sillón del living mientras vos balbuceás alguna cosa.

No obstante quiero que sepas
que voy a seguir yéndome siempre.


6 de febrero de 2014

Negación

Me niego
a no poder volver sobre ciertas sensaciones
(las primeras veces, los primeros pasos, las primeras decepciones).

Me rehúso

a ignorar el convite
a asomarme a algunas emociones
(los primeros besos, las primeras lluvias, los primeros amores).

Me rebelo

ante el mandato divino
de los nunca más y los adioses para siempre
(los primeros sueños, las primeras satisfacciones, los primeros dolores).

Rechazo de cuajo abandonarme a la imprudencia del olvido.

Me rebelo ante la muerte, mientras aún tenga la vida.


Mi foto
Córdoba, Córdoba, Argentina
Guillermina Delupi© nació en San Luis en 1975, pero vive en Córdoba desde hace más de 20 años. En 2011 participó del Primer Certamen de Ensayos "Las Nuestras. Mujeres que hicieron historia en Córdoba" y su ensayo fue publicado en un libro que reunió todos los relatos ganadores. En diciembre de ese mismo año La Central, revista cordobesa de cultura, publicó su relato: "El hacedor de pollitos de colores". El diario Los Andes (Mendoza) publicó en 2012 el cuento "Noticia de una muerte" y en diciembre de 2013 la revista Rumbos digital publicó su relato "Las mujeres de mi familia". En 2014, la editorial Dunken incluyó su poema "De una vez" en la compilación "Letras del Face 3" y seleccionó “El hacedor de pollitos de colores” para integrar el libro de cuentos “Viajá conmigo”. En junio de 2014 ganó el 3° premio en el certamen literario nacional Paco Urondo y en septiembre del mismo año Marcel Maidana Ediciones editó su eBook de poesía: “Fantasmas de otros”. Ese año, también formó parte del jurado del primer certamen #CuentosTuitCba. Ah, su amiga Emma Gunst (emmagunst.blogspot.com.ar) publicó tres de sus poemas en el blog que reúne a mujeres poetas de todo el mundo y de todos los tiempos.